Tu estilo de IA: El Detective de la IA (ENTJ)
Expediente completo, interroga cada pista, y jamás cierra el caso.
Le das a la IA cada detalle del caso y luego interrogas cada respuesta que te da — fuentes, lógica, todo. Casi nunca te quema un dato inventado. Lo que rara vez consigues es cerrar el caso: siempre hay una pista más que vale la pena perseguir antes de darlo por resuelto.
Fija un presupuesto de verificación desde el principio — dos preguntas de seguimiento, como máximo — y deja que el expediente se cierre después de eso.
Invertir más tiempo en verificar afirmaciones de lo que te habría llevado buscarlas por ti mismo anula el beneficio de usar IA. También es común reabrir y modificar un borrador que ya era adecuado hace varias rondas. Este ciclo de revisión constante consume una energía mental muy valiosa.
Para evitarlo, prioriza la verificación de los datos centrales que afectan directamente a tu decisión final. Define claramente qué es un trabajo terminado antes de iniciar la conversación y detente al alcanzar esa meta. El prompt personalizado abajo automatiza estos criterios para evitar bucles infinitos.
Los dos verifican obsesivamente e iteran durante mucho tiempo — esa persona llegará con una pregunta inicial más suelta que mantiene todo el proceso más relajado.
Tu instinto de interrogarlo todo se topa con alguien que confía en la primera respuesta vaga y se va — nunca confiarás en su idea de "terminado".